viernes, 24 de agosto de 2007

Por el final termino

Es importante que empiece por el inicio.

Es importante porque tiendo a saltarme al final, es un efecto del la enfermedad que adquirí justo antes de volver.

Diablos, ya me salte al final, es importante que empiece por el inicio.

Esto lo vengo pensando desde que íbamos por la mitad del viaje, que hay que empezar por el inicio porque sino las cosas pueden salir mal y tal vez no entiendan como todo acabó así, con una familia ingrávida y un doctor en blanco y negro. Es que si el Dr.Filkenstein no hubiera insultado a aquella civilización del las casas con cabello y dientes justo antes de partir no lo hubieran castigado alterando su capacidad de reflejar correctamente la luz, por lo que ahora parece película muda. Arquímides y yo nos pasamos el resto del viaje diciéndole Charlie Chaplin, galleta oreo y care’ piano. Pero antes de eso, un mes antes fue que mi esposa, mi hijo y yo, en un pic-nic espacial/campestre nos aventuramos hacia un planeta desconocido que nos ofreció caramelos pero que no los tenía, lo que si tenía era la capacidad de llevarse el peso de la gente (mi esposa feliz) y por esto no quiero decir que ahora estábamos mas flacos, no, como cree, simplemente pesábamos menos y las balanzas nos ignoraban como a hormiga. Pero...

…es importante que empiece por el inicio.

Claro, el inicio que fue donde me dieron el hielo, ese chimbo hielo que solo duró una semana y media, inclusive guardado en una refri especial para hielos (o sea cualquiera) y que fue solo después de aquello que me di cuenta en lo que me había metido. No estaba preparado para un verdadero viaje espacial, sobretodo sin Internet, ¿qué esperaban que haga? ¿qué me entretenga a mi mismo? yo solo se entretenerme de una forma, el antiguo arte del origami.

Este lo hice yo


Este también


No, es mentira, en realidad me bajo fotos de origamis y luego le digo a la gente que yo los hice, ¡malditos hacedores de origamis y sus fiestas salvajes con chicas, drogas y descontrol!, pero algún día.

Entonces sin Internet tampoco me podía bajar fotos de origami lo que me dejaba en una situación complicada.

Yo creo que lo más justo es que empiece por el inicio. Me lo dice el corazón, el riñón también, pero a ese no lo escucho mucho porque me metió en un lío de unas deudas y ni más. Y es que no podría siquiera empezar si no hubiera sobrevivido el ataque del crustáceo frecuenciador de las tres luces, un ser mágico casi irreal sino fuera porque era real. Mi encuentro con este ser no fue fortuito, fue a pie, yo iba tranquilo por la senda verde del planeta AET uno de mis planetas favoritos cuando de pronto sucede este encuentro que termino mal, pero déjenme empezarlo o mas bien a ver si el crustáceo me deja empezarlo, ya que fue él quien me castigo impidiéndome empezar por los inicios lo cual es de más frustrante cuando se quiere pedir un helado de vainilla con syrope de chocolate y se pide lo contrario. Y es que después que me castigó, o antes quiero decir, había yo soltado mi lengua de lo mas impertinente criticando, después, sus tres luces que guindaban alegremente de su cabeza y antes la desproporción de sus patas que, por favor, que puedo decir de ellas, que puedo decir, ¿que puedo decir?

Es conocido por todos en el planeta AET, menos por mi, que no se debe informar a los crustáceos frecuenciadores de aquellas luces que llevan sobre su cabeza ya que se sentirán burlados por el resto de su vida y con complejo de árbol de navidad. Ellos creen que su nombre lleva esta adición únicamente por una antigua leyenda relacionada con 3 estrellas brillantes y que exalta la gran valentía y crustacionalidad de la raza.

Pero esto ya no importa, yo ya estaba por irme pero creo que no es justo, ya que he faltado tanto deberé compensar un poco, a continuación pondré unas fotos completamente al azar para distraerlos y llenar el espacio.




Que tal, también puede ser visto como un complejo ejercicio sociológico que muestras las diferentes reacciones de una sociedad frívola al grito desesperado de un alma perdida en un océano de indiferencia familiar, claramente, aunque son fotos al azar a fin de cuentas.

Pero el tipo que me vendió el hielo tiene culpa de todo, sus folletos coloridos me engañaron y aunque tomé el tour para conocer las casas de las estrellas al final nos las señalaban de lejos y dizque estaban lejísimos, a años luz decían los muy exagerados, seguro que para no gastar gasolina, si se veían cerquita.

Por cierto, regresemos a la ilustración de en medio de las 3 imágenes de hace un momento. ¿Qué está pasando ahí con las dos señoras? Una como que le gotea algo de las manos y la otra espera detrás con un recipiente y el tipo como que banderea algo, muy raro eso, lo de los cuadros en el árbol eso en cambio es muy normal.

Pero en fin, nada de esto es importante si les cuento el final, que es en realidad lo que pasó en medio porque el final ya lo conté. Y lo que pasó es que fuimos todos afectados por una situación fuera de lo común que nos meció el alma de tal forma que nos descuadró la personalidad, así de golpe todos cambiamos notoriamente y yo me volví extensamente más comunicativo y ligeramente irreprimible, algo de lo que no me enorgullezco ya que ahora me complico al momento de comunicarme con mis semejantes porque mis ideas invaden en total descontrol la linea corriente de pensamiento que lleva el hilo de la comunicación original; así me veo afectado gravemente por una invasión de teorías fantásticas con respecto al funcionamiento del universo (al cual por cierto le vi los engranajes y descubrí algo sospechoso) y las expreso constantemente a quien me quiera escuchar, esto sucede también en mis comunicaciones por escrito por lo que es casi imposible para mi en este momento detenerme. He desarrollado también un intenso gusto por los caramelitos masticables chikity-boom algo que podría llevarme a la perdición si no aprendo a controlar.

El Dr. Filkenstein dice que debo ir a un sicólogo urgente pero solo lo dice porque ahora ha cambiado, es mucho más solemne y callado, anda hecho el sabio y hasta parece doctor de verdad, pero hay algo triste en él, en su normalidad él sabe que algo está mal, que no encaja en este lugar extraño, lo he notado por sus reacciones, se mueve torpemente por el mundo porque no sabe que esperar, lo asusta la ausencia de leyes que le marcan la realidad, ese sentido que se tiene allá donde uno sabe que nada extraño va a pasar, por eso vive con temor y con solo un extraño recuerdo de haber encajado, de recordar vagamente las reglas del juego.

Mi esposa y mi hijo no fueron afectados porque estaban en la tienda, Arquímides no fue afectado porque llevaba un chaleco protector especial, nos contó después que ya le había pasado eso antes y que no quería volver a cambiar de personalidad, cuando le pregunté como era antes me mostró una foto muy extraña de él cuando era joven.


Me dijo que era la única que conservaba y que era muy vieja, estaba tan diferente parecía más viejo en ese entonces que ahora y su cabello y sus expresiones están muy cambiadas, la foto me recordó mucho a las del álbum de mi padre cuando estaba en la marina, la misma expresión dura. Leven anclas.

Me dijo que había sido escritor y que tenía un seudónimo muy raro, uno de esos nombres que no encajan tan bien aquí; Filkenstein, quien por primera vez participaba de una conversación normal, dijo recordar haber leído algo de él hace muchos años y lo miraba extraño, Arquímides se emocionó ya que confesó no poder recordar en lo absoluto nada de lo que ha escrito alguna vez y quiso interrogar a Filkenstein, quien se sentía algo presionado a recordar algo que creyó haber leído hace mucho. Arquímides me dio un pedazo de papel doblado dentro de un pequeño protector de plástico transparente, aparentemente era una única página de una corta biografía, aquí la transcripción:
Entre el 67 y el 69, publica 12 diferentes libros, llamados en conjunto "la cadena silenciosa" por su casi imperceptible conexión y avanzada capacidad críptica. No es hasta 1992 que en una trabajo de tesis, un grupo de estudiantes universitarios descubre la conexión entre los diferentes eventos del los libros, que para sumar más a la leyenda, son de distintos géneros literarios, entre los cuales se encuentra la poesía, la novela y el ensayo. En el 97 se descubre la conexión numérica y matemática, la cadena silenciosa es un gigantesco libro de códigos y el olvidado escritor se vuelve un boom entre los jóvenes ávidos de mensajes secretos y respuestas divinas.

Pero de todos los misterios en su vida el más importante siempre será el de su extraña muerte, previamente narrada en su último libro, "desvaríos intrascendentales".

Comprenderán que mi mente empezó a formular 1500 teorías y yo quería decirlas todas a la vez hasta que alguien me ofreció un caramelito masticable chikity-boom y todo se fue al carajo.

Volvimos del espacio hace una semana pero queríamos aclimatarnos primero. El doctor, quien ahora pide que lo llamemos por su primer nombre, está buscando una solución a nuestro problema de personalidad, pero con su rigidez mental le es imposible comprender los preceptos básicos de la trasmodinafiguración electrónica articulada, primera rama de las ciencias ocultas en la que el doctor es doctor. Las cosas han cambiado y ninguno de los dos somos la misma persona, la interacción se ha vuelto extraña pero sostenible, ojalá podamos encontrar una solución pronto porque ya me estoy cansando de escribir.

5 comentarios:

Daniela dijo...

¡Genial!, cuántas dudas quedan acerca de la vida previa de Arquímides... y de Filkenstein...

Blue Meanie dijo...

Pues mira todo depende de cuantas ganas le quieras meter al asunto. y a veces es mejor no resolver tan rapido todos los problemas, porque se puede volver todo aburrido.


"El camino a la CERTEZA, está sembrado de DUDAS"

|_Bonny_| dijo...

No tienes idea de como me aburro cuando no tengo algo interesante que leer. Por eso espero tus posts con ansias.

Long John Silver dijo...

Arquímides y Filkenstein ocultan cosas, no tengo apuro en saberlas y la verdad, hasta me da algo de miedo.

Gracias por leer Bonny.

"El camino a EL DENTISTA está semabrado de DUDAS"

Belisa Crepusculario dijo...

Postea postea! queremos salir de la aburrida rutina blogística, y solo el Dr. Filkenstein y los otros personajes hacen eso para mi. :)