jueves, 13 de diciembre de 2007

Magnífico improbable II

¡Fueron nuestras mentes!

Era el aparato que construyeron Filkenstein y Arquímides, alguien lo había activado y este procedió a liberar las mentes de los presentes hasta crear una gigantesca explosión de creatividad y entendimiento máximo, fue un momento sublime en el cual todos fuimos uno por un rato y las cosas más complejas, como rocas, se convertían en granitos de arena del entendimiento. Fueron unos segundos energizantes, armónicos, fulgurantes, utópicos, brillantes, histrionicos y vibrantes. Teníamos todo claro, todas las respuestas del mundo en la cabeza y por lo menos a mi me quedaron resueltas bastantes dudas, entre ellas, Dios.

Por supuesto, Dios es una de esas cosas que no se pueden explicar porque se pierde la gracia, debías haber estado ahí para entenderlo.

Este estado divino terminó con el enredo y posterior tropiezo del cable por uno de los extasiados invitados que gritaba "¡Ya se Kung Fu!" mientras corría pateando tachos. Cuando la máquina se desconectó, hubo esta corta depresión masiva al volver a nuestras aisladas normalidades. Arquímides corrió hacia la máquina y después de levantar una de las puertas metálicas laterales que echaba humo, miró al Dr. Filkenstein que estaba al otro lado de la casa conversando con una rubia de medias cortas y le grito que el Aislador litónico externo de dos voltios a la manzana estaba quemado. El Dr. sonrió e hizo ademán de "no importa" mientras alardeaba de la construcción de aquel aparato él solo y de la máquina de sueños inconclusos con la rubia que sonreía coquetamente y no dejaba de mirar las puntas elevadas del blanco cabello del Dr. Filkenstein.

Pero lo mejor de la noche fue el entretenimiento musical, cuando el Dr. Filkenstein activó uno de sus portales, uno de los verde brillante, y ya saben lo que eso significa. John, Paul, George y Ringo entraron completamente confundidos a la sala de mi casa y yo me desmayé al verlos. Según me contaron luego, Arquímides en su infalible acento británico, los convenció de que este era el lugar y que estaban en el concierto que tenían que dar en Francia y que no se preocupen porque los franceses eran raros. Me desmayé 14 veces más hasta que se fueron, pero disfruté de increíbles fragmentos de mis canciones favoritas. Dice mi esposa que John Lennon me firmó el párpado, pero yo aún no puedo ver bien la firma. Todos me dicen que está genial y quieren verla constantemente, por lo que ahora voy por la vida con los ojos cerrados. John estaba equivocado, no es para nada fácil vivir así.

martes, 4 de diciembre de 2007

Magnífico Improbable I

En una sola palabra: Caos

Es la única forma de describir una de las más grandes celebraciones realizadas en la historia de la humanidad, un evento que marcó un antes y después en la evolución del ser humano porque el impacto que tuvo en la psquis de los que ahí estuvieron es tal que no solo esas personas no volverán a ser las mismas sino que sus hijos y los hijos de sus hijos no serán lo que debieron ser. Estamos hablando de un despilfarro de vida, una exageración de felicidad, una explicación de lo inexplicable de forma que todos lo puedan entender. Esté fue uno de esos eventos que tienen sus propios libros de historia, que wikipedia les dedica 2 páginas porque no entra todo, que el mundo entero evita hablar de ello porque es tan importante que no es necesario decirlo para saber su impacto.

Fue el cumpleaños del Dr. Filkenstein.

Siempre hay un gil, y parece que en este lugar soy yo, ya que terminé poniendo mi casa para el evento que según el Dr. sería algo breve, fugaz, efervescente y con un twist de limón, pero ni breve, ni con limón.

Arquímides se había aliado con el Dr. por primera vez desde que somos amigos, para construir uno de los aparatos más complejos que han exisistido en la historia de la humanidad. El desestablizador histriónico de impulsaciones rítmicas newtonianas de máximo alcance lineal con retromanías leatónicas minúsculas de tamaño B y lado F anexo al retroactivador pulsático mitomaniático de retrasos varisimilitudicos armónicos de onda larga y tendida con luces ultraviolentas y poder de seducción envidiable. Su objetivo era tan complejo, que se me acaban las palabras explicando pero lo que sí les puedo decir es que era bueno en lo que hacia.

Fue una sensación extraña el ver a esos dos trabajando juntos, ya que como yo no soy un doctor en Ciencia Ficción como el Dr. Filkenstein ni un astromaniólogo como Arquímides no pude participar para nada en la creación del invento excepto un poco en el nombre y ellos, felices, añadían y restaban piezas por todos lados y con solo mirarse ya sabían la razón del cambio.

Las invitaciones fueron enviadas con 3 semanas de anticipación, a las personas que viven a 3 semanas de aquí, al resto los llamamos. La casa estuvo llena en cuestión de minutos lo que asustó tanto a Daniel, que de un jalón se elevó hasta la terraza llevándose a su madre consigo porque la pobre no alcanzó a soltarlo a tiempo, una vez más fuimos a buscar la escalera, esta vez con gritos motivadores de parte de mi esposa.

Contratamos 322 meseros que se encargaron de que todos los invitados se encuentren bien, tenían mapas y todo. La comida, los cocteles y toda clase de consumibles fueron contratados luego de hacer pruebas exageradas e innecesarias entre 14 diferentes empresas de catering y por supuesto, escoger la primera.

De pronto algo explotó.

martes, 20 de noviembre de 2007

Premios y merecimientos monótonos

En una situación que lleva a la ciencia a los límites, la asociación de científicos locos y dementes que crean inventos con nombres largos, decidió en su última cumbre, la del Chimborazo, premiar al Dr. Filkenstein por su ardua labor e incansable desempeño en la rama de los inventos con nombres largos con la "medalla mística metálica metafórica magnífica memorizada mimética malvada merodeadora majestuosa mítica y milimétrica que también es ipod" La medalla trae grabado el nombre del doctor y unas 150 canciones de Richard Clayderman, que tanto le gustan

La reacción no se hizo esperar, es mas, llego antes lo cual causó una gran confusión cuando el Dr. empezó a gritar y agradecer por un premio que aun no le decían que ganaba. Eventualmente llegó un mensajero con un sobre y una sensación de "ah, ahora entiendo" para todos los presentes, entre los que se encontraban el novelista alemán Günter Grass, el personaje de ficción Horacio Oliveira, el presidente de Uganda, Yoweri Miseveni, Alejo, Jim Halpert y Arquímides.

Lógicamente nos tuvimos que aguantar un discurso largo y aburrido por parte del Dr. esa noche que recibió el premio pero por suerte fue en Chili's y podíamos pedir sin límite y eso fue justamente lo que hicimos.

Pedimos 74 cosas en total, incluyendo los 22 postres que pidió mi esposa, los 16 "whisky con cola" que se mandó Arquímides y los 9 helados que Daniel y yo compartimos.

Eventos sobresalientes de la noche:

El Dr. Filkenstein, en un momento muy emotivo agradeció todo el apoyo de su mamá, que en paz descanse, que en ese momento descansaba en el Hotel-Resort Paz en el sureste de Irlandia del Norte, ya que fue ella la que a punta de un sistema de recompensas logró que el Dr. desarrollara la capacidad de crear una serie de nombres largos para luego inventar el objeto, un detalle que nos liberaba de la duda respecto a que era primero, el nombre o el invento.

Arquímides se subió al escenario aunque no le tocaba hacerlo y dio un discurso inentendible respecto al, y dejenme ver si lo entendí bien "El problema Geocósmico de la inflación sicológica y arqueológica del ser humano codigopensante que retiene invocaciones estructurales que rayan en la vulgaridad pero que se limpia con agua". Como ya dije antes nadie le entendió mas que el título pero justamente por eso le dieron una mención de honor que lo dejó feliz por el resto de la noche.

Daniel se fue volando por ahí en total desobediencia paterna y se atoró en el banner que estaba colgado sobre el escenario, 14 científicos se ofrecieron a inventar algo para bajarlo de ahí, yo ya traía mi escalera por si acaso.

Alguien corrió desnudo por el escenario.

Se metió una iguana.

Creo que eso es todo, nada especial realmente.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Celestialidades

Un importante funcionario del departamento de cielos y firmamentos decidió que haría una inspección sorpresa en los diferentes cuadrantes del cielo en el área Norte 7B, lo que logró que el supervisor de esa área, enterándose por algún chismoso de que esta inspección se haría pronto, ordeno a sus subordinados a que reparen cualquier desperfecto, pulan las estrellas y enceren el área en general. Estos empleados, que son muy pocos, se la han pasado trabajando desde ayer sin descanso porque sino no van a terminar todo a tiempo porque el área es muy grande. Por supuesto estos señores al llegar al cielo directamente encima de mi casa, han permanecido ahí más tiempo del regular por un increíble hoyo que se está volviendo difícil de parchar. La razón de tal dificultad es precisamente los rezagos de un antiguo experimento del Dr. Filkenstein cuya intención original era un proyección a tiempo real del cielo pero en cualquier superficie directamente bajo el, algo así como hogwarts en nuestra sal. Pero lo que sucedió fue un explosión proyectada directamente al cielo encima del aparato cuando este trataba de tomar la imagen del cielo para ser proyectada. Inmediatamente empezo a llover por ese hoyo y no se detuvo en 14 horas, tiempo en el que dejamos que se llene la piscina inflable, pero eso es otra historia.

Ahora los empleados del cielo estan afuera tocando el timbre, con la intención de averiguar la razón de tremendo hoyo y nosotros estamos todos escondidos porque a ustedes es sencillo explicarles lo sucedido, pero ¿a un par de empleados públicos? La mayor preocupación del Dr. es que se lo lleven a la cárcel... de nuevo... en la misma semana. Normalmente los científicos como él tienen permisos especiales de destrucción de propiedad publica, ya saben, en nombre de la ciencia, pero el del Dr. caducó hace 6 meses y hasta la vez se ha dignado en ir a renovarlo.

Estamos haciendo piedra papel o tijera a ver a quien va a abrir, ya que los tipos no se van y estamos todos incómodos escondidos aquí frente a la computadora. Veamos que pasa.

Le tocó al perro. Me salvé.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Los resultados y las repercusiones

Hay que tener cuidado con lo que se hace, sobretodo si se hacen concursos.

Concursos con personas competitivas.

Muy competitivas.

Y que viven cerca tuyo.

Muy competitivas.

Y que no les gusta perder.

Ganar no ha sido lo mejor que me ha pasado. Todos me odian y me acusan de que no se qué, que está arreglado, que esta amarrado ¡¿yo que ni siquiera puedo hacer un nudo?!

Mi esposa trató de envenenarme (me dio chocolate después de las once, ella sabe que eso me mata), el Dr. Filkenstein inventó un dispositivo pega canciones, que no es más que un pajarito mecánico que te sigue a distancia prudente por un mes tiempo durante el cual estudia atentamente tus acciones, costumbres y decisiones, interroga a tu familia y amigos, revisa toda clase de memorabilia existente de tu vida (incluida tu colección musical) para luego aparecerse en un momento cualquiera del día y empezar a silbar canciones que, ya determinado previamente por el estudio, el pajarito sabe que odias pero que se te quedarán dando vueltas en la cabeza todo el día. El pajarito también calcula el tiempo que has de tardar en olvidar la canción y regresa a recordártela en el momento correcto.

Comprenderán que el pajarito me tiene loco, ya no soporto el jingle de "Baaanco de Machalaaaaa" cantado con esa voz corporativa-sexy. Este ha sido uno de los inventos más malintencionados del doctor.

Arquímides en cambio utilizó sus influencias en el departamento de planificación urbano-celestial y logró que el inspector del segmento 7b (que ya me tenía pica por un viejo incidente) reubicara las 69 estrellas más brillantes del cielo y las pusiera justo sobre mi casa, apuntando a mi ventana y mirándome fijamente y sin descanso, con cara de "¡que horror, como es posible!". La culpa de algo que no hice, no me deja dormir.

Es bueno haber ganado honestamente, hay que agradecer a ese 38% que me apoyó, fueron muy amables y les daré la plata que les prometí pronto. A fin de cuentas no me sirve mucho el haber ganado porque el premio era una orden de compra por 30 dólares en "La tienda deportiva salvaje mutante del horror de Tyrone Jones" en donde yo ya tengo crédito. Además de la oportunidad de publicar un cuento en un prestigioso medio de internet, y si no conseguíamos, se publica aquí en dos de tres.

Creo que no volveré a hacer concursos en casa. Ahora debo pensar en una forma de recuperar la amistad de mi familia y amigos o por lo menos que dejen de usar sus influencias para hacerme daño. He pensado en contactar a un amigo de una pastelería ecléctica, que ha tomado lo mejor de las otras pastelerías y hecho la suya, para que me haga un súper pastel de chocolate con el cual de seguro me dejan en paz, pero estoy dudando porque los dueños de las otras pastelerías lo están buscando para que devuelva lo tomado.

Tal vez un espectáculo de luz de colores nuevos o un viaje por el canal de la mancha del piso, o de pronto una ventana a las praderas de Holanda o una puerta al lado oscuro de la luna o un pase 1x2 para el cine o un sentimiento de alivio o un par de zapatos con luces o un termo con jugo de frutas extintas o un cd del coro de mimos "el coro de mimos canta las moviditas" o una 2da edición del libro "no sabes ni por donde" de Copérnico Lopez (amigo personal) o una grapadora nueva o una grapadora vieja o quien sabe que, ya veré que hago, siempre lo hago.

lunes, 1 de octubre de 2007

El concurso de cuentos

Estas son las cosas que yo a veces no entiendo como pasan. Un rato estoy sentado frente a la PC tratando de pensar en que otra cosa buscar en Wikipedia y en cuestión de minutos estoy envuelto en una acalorada discusión y no me puedo desenvolver.

Y es que son estas el tipo de situaciones que convierten mi vida en una historia que parece inventada, a veces me siento un post en un blog, por raro que les parezca eso.

En fin, para variar el Dr. Filkenstein discutía con Arquímides respecto a un artículo del periódico acerca de un concurso de cuentos, el periódico era de 1988 pero ambos estaban seguros de superarse el uno al otro. No vale la pena exponer sus argumentos porque nos llevaría mucho tiempo, basta decir que no se pusieron de acuerdo y yo terminé envuelto en el concurso también al sugerir que yo podría ser juez al ser, definitivamente, mucho mejor escritor que ambos. Luego apareció mi esposa, tan atenta como siempre, con 4 sanduches y 4 batidos que procedió a comerse mientras se reía de nuestra discusión.

Según ella, como parte importante de su profesión es la escritura, en su infinita sabiduría podría hacer de juez en un pequeño concurso improvisado. Todo parecía estar listo, hasta que el Dr. Filkenstein la rayó por haber escrito "Breatney Spears" sobre un cd que alguna vez ella grabó para los ejercicios matutinos del Dr. Por supuesto ella se picó y también entró al concurso.

Si seguíamos buscando jueces entre nuestros amigos íbamos a terminar con muchos concursantes así que se me ocurrió una brillante idea, hacer todo un poco más interactivo por acá. Se me ocurrió que podrían ayudarnos a decidir quien gana, así nos sentimos un poquito más cerca, aunque estemos lejos, como comercial de llamada a larga distancia. Ustedes pueden ayudarnos a decidir quien es el mejor y quien se lleva el premio. Personalmente creo que soy yo, porque a lo largo de mi vida he notado que soy una persona honesta y capaz, claramente soy la mejor elección, pero bueno eso ya depende de ustedes y de su voto, a mi no me gusta el proselitismo porque es como feo. Vote por mí.

Y bueno a continuación van los cuentos, quedamos en que serían muy cortos para simplificar las cosas, por lo que todos son de un párrafo. Espero que sepan escoger con justicia y equidad, sino saben escojan con el mouse que también se puede.


Mi cuento:

Mirabella renegó de su nombre por el resto de su vida, no era posible que en pleno siglo 21, una chica de esplendorosos ánimos y sobresaliente motivos, se exprese por el mundo con una primera impresión ortográfica que remita a una sensación de vacas y tribilín. Existía una lucha constante de poderes en el hogar de Mirabella, primero con su madre, portaestandarte de la imposición cronológica y luego con su padre campeón de las causas perdidas como la obediencia después de los 18 y el pan con pasas. Mirabela Montes comprometida con el medio ambiente, no veía la hora de casarse con él y vivir en los bosques como la soberana de la naturaleza, tenía un plan que cualquiera llamaría "excelente" si hubiera deseos de llamar a un plan, quien sabe para que. Para una fiesta tal vez.


El de mi esposa:

¿Sería el oleaje tan intenso sin su mano? ¿Podría absorber de igual forma la alegría del oxígeno si en ese instante no estuviesen el uno junto al otro en la inmensidad blanca de una playa imaginaria? Era obvio para ella que aquel loco que se unió a sus sueños era ahora algo más grande que su propia naturaleza. Él se cubrió del sol con su antebrazo y preguntó, -¿en qué piensas?- ella le dio detalles de sus ideas. Él sonrió pacíficamente, guardó silencio por tres minutos y luego una frase saltó de sus labios: - A mi también me gustas mucho.


El del Dr. Fikenstein:

Una luz, una energía misteriosa, un dolor púrpura que pega en el ojo del horizonte. Una definición que es difícil de alcanzar para un hombre de ciencia como yo. A lo largo de 15 años, mi alma se ha sensibilizado al temblor desestabilizador cuyo eco golpea las almas de todos. Yo lo siento y se lo que dice, pero ¿como lograr que otros se sensibilicen?. Es un mensaje que se pierde en el negro espacio, con su infinita carencia se alimenta de los haces de luz y asimila los sonidos, las vibraciones del corazón primal y todos menos yo, han de perderse su majestuosidad y brillo.


El de Arquímides:

La filosofía cósmica y el beuvelleue cenital: un estudio.

Es conocido por la comunidad confundo-misteriosa, que los lados alternados del hombre común, en constante roce actitudinal, mencionan en sus estudios la profunda matriz estudiantil olvidada hace centurias por gigantes del ritmo, nombre aplicado a la tribu de aborígenes que, en un festín de conciencias, materializaron los miedos del desgarbado hombre de la cueva y para horror de los presentes, los presentaron.


Aquí está su junta receptora del voto, su papeleta y su biombo, todo simplificado gracias a la maravilla del internet.


Gracias por participar en el proceso electoral. El lunes siguiente se cierran las votaciones, mientras tanto esta será una semana tensa en casa.

viernes, 28 de septiembre de 2007

La noticia de hoy

Me pareció importante compartir con ustedes esta noticia. Hagan click para ver más grande. Click sobre la foto, no en cualquier parte, sino te escupe.


lunes, 17 de septiembre de 2007

El Asombroso Viaje

Aquí en casa las cosas han vuelto a la normalidad. Después de meses de constantes actividades y aventuras finalmente hemos calmado un poco ese ritmo que nos llevaba de un asunto a otro. El Dr. Filkenstein y yo recuperamos nuestra personalidad de manera natural, yo estaba tomando un baño y el Dr. leía la página 40 (la más difícil) de "listertorinolomía parofilástica para menores de 10 pero mayores de 5, 2da edición" cuando se sintió como un temblor en casa y las personalidades se re-encajaron con una facilidad inesperada. Fue agradable sentirse normal pero lo mejor fue el cambio en el Dr. que después de semejante experiencia quedó algo asustado y decidió suspender sus experimentos por unos meses y dedicarse a una vida un poco más natural.

Con el laboratorio cerrado las posibilidades de un accidente se reducen en un 92% por lo que por primera vez en meses pude andar relajado por la casa y fijarme en muchas cosas que normalmente no noto. Como esta esquina de mi casa por ejemplo.



Es una esquina de mi casa y delimita la parte donde dos paredes se unen, es algo muy emocionante porque si no fuera por la esquina, las paredes se irían de largo y mi casa no tendría fin y el mundo estaría dividido por dos grande muros y la gente trataría de cruzar al otro lado y yo estaría en serios problemas.

Tal vez deberíamos re-abrir el laboratorio.

No es que me aburra, yo le encuentro lo entretenido a todo, pero tal vez ustedes no se diviertan con mis descubrimientos en casa y hay que pensar en los demás, yo no soy egoísta. De todas formas no es mi decisión abrirlo, el Dr. está abonando el huerto que hizo en el techo y disfrutando de caminar descalzo por todas partes, no creo que cambie de opinión muy pronto.

Así que mejor vamos a ver unas fotos.

No, no son diapositivas de la conferencia "como dar una conferencia aburrida" a la que asistí la semana pasada (la cual estuvo muy interesante, no aprendí nada). Sucede que hace poco llegó a mis manos un celular con cámara y me he dedicado a viajar por el mundo buscando pruebas de la existencia del mundo. Existe.

Esta es una foto de un concurso de pruebas mentales bajo presión que se desarrolló en Waskethchewa, Wisconsin. Estamos viendo la prueba 4 "Desenreda los cables en menos de un minuto o te freímos un dedo", ganó el tipo de China.


Después llegué al santuario del milagroso niño viejo, bien adentro en nuestra provincia. Me fui a hacer una curación pero en el camino me topé con un tipo muy amable que hacía curaciones express por la mitad del dinero ¡Extraordinario!. "¡Usted es mi tipo de persona!" le dije y él con un tono de sabio y milagroso me dijo "Ya pero deme rapidito la plata". Al final solo le tomé una foto al poster del milagroso niño viejo.

El vuelto que me dio el tipo milagroso justo antes de correr de la policía (creo que hacen jogging juntos) me pareció peculiar. ¿Se lee lo que dice? LESBIAN MONEY. Mira tú que suerte la mía. Este no es como cualquier dinero, ¡este es dinero de lesbianas! Quien sabe que actos se han cometido con este dinero en el bolsillo. Un pequeño tesoro.

Este es el piso del hotel en Las Vegas donde fui golpeado por intentar pagar con dinero de lesbianas. "¡Tu no eres una lesbiana!" me dijo el tipo grande antes de atinarle a mi cara con su puño y dejarme inconsciente en el piso del hotel, la foto la tomé segundos antes del blackout.











Ya quería volver a casa, pero no me iba a ir sin antes ver el espectáculo del León que se viste como Prince pero que baila como Michael Jackson. El espectáculo estuvo maravilloso, pero no dejan tomar fotos por lo que solo le pude tomar al poster. Groovy.



Volviendo a casa después de un largo viaje a través del espejo.

Y así terminó todo, en calma, con el sol detrás mio, persiguiéndome freneticamente para destruirme más allá del reconocimiento por haber alentado a su hijo a seguir la carrera de publicidad, creo que tiene razón en odiarme el sol. Cuando volví a casa el Dr. Filkenstein estaba en el laboratorio, preparando algo para que las plantas en el techo crezcan más rápido y hablen francés, pobre tipo no sabe que la mayoría ya hablan francés.


jueves, 6 de septiembre de 2007

Noticia de portada

Fue una noticia que nos dejó sorprendidos. Nadie podía creer lo que el Extra-ordinario había publicado en su portada. "El presidente Correa criticaba bloqueo de buses por parte del alcalde Nebot". La noticia en si era lo de menos, el asunto era el tema, un periódico como el Extra-ordinario, con una solida y muy bien ganada reputación de imprimir la mejor exposición de estupideces, incoherencias y noticias de la farándula a un ritmo de salsa, ¡publicando cosas tan serias, tan aburridas y sobretodo tan reales!. Era algo desconcertante. El Dr. Filkenstein no quiso salir de su cuarto en todo el día y mi esposa parecía no importarle un carajo el asunto, pero movía una de sus pestañas de manera extraña, como si le importara, estoy seguro. Yo no podía permitir que algo así sucediera, después de todo mi tío abuelo, Vespertino Silver, fue uno de los miembros fundadores del reconocido y ahora repudiado Pasquín.

Antes de salir me detuve a revisar algunas de mis ediciones favoritas, solo la semana pasada la historia del "caballo alado vive al lado de sus alas" llamo mucho la atención de la comunidad equina voladora. "¡El cielo se cae! Alcalde inicia reparaciones" "Se encuentran 3, perdón 2 millones de dolares abandonados en conocido periódico" y por supuesto está "No vayas a imprimir esto que es de prueba" Que se llevo un pulitzer por su gran creatividad e innovación en artículos. "Fin del MUNDO, vacaciones por tres semanas, en agosto lo empezamos de nuevo" fue bien recibido por la comunidad mundial que ya necesitaba unas vacaciones de ser ellos mismos.

Me fui bien equipado a las instalaciones del periódico, utilicé mi clave secreta familiar que me permite acceso directo al salón de reuniones y empecé a gritar como un loco, los reté y les pedí explicaciones usando las expresiones más vulgares, y alegué que eso que estaba haciendo yo ni se comparaba al insulto que fue la edición de hoy. Todo hubiera tenido un resultado mucho más favorable si cuando entré al lugar hubiera estado el directorio reuniéndose, pero habían ido por café. Cuando volvieron y me vieron me pidieron disculpas, pero fueron unas disculpas extrañas, algo así como "discúlpanos por hacer esto" y luego soltaron a los perros.

Los perros se acercaron salvajemente hacia mi, ladrando a todo pulmón, pero yo valientemente saque una educción vieja del Extra-ordinario y les mostré el titular "Estudios indican que el 99.8% de los perros que ladran, no muerden" lo que los dejó practicamente inhabilitados de atacarme con sus dientes. Me cayeron a arañazos.
Negocié mi libertad a cambio de unas croquetas sabor a ceviche y me infiltré en las instalaciones para averiguar la razón del cambio. Las tuberías del aire acondicionado me llevaron, muerto de frío, hasta la sala de redacción, donde encontré a un terrorista hipnotizador disfrazado de conserje, que manipulaba las mentes de los redactores a través de su súper capacidad hipnótica. En un increíble despliegue de valentía, me lancé de las tuberías hacia la sala de redacción y en cuanto me incorporé y vi al tipo todo amenazante, reuní valor y corrí a toda velocidad... hacia el otro lado, cogí el teléfono, llamé a la policía y me encerré en el baño llorando.

Cuando me encontraron, ya me estaba sonando la nariz y el hipnotizador había sido capturado y posteriormente alimentado, liberado y tratado con masajes y chicas guapas, sospecho que los policías no tomaron las precauciones necesarias ante su poder hipnotizante.

viernes, 24 de agosto de 2007

Por el final termino

Es importante que empiece por el inicio.

Es importante porque tiendo a saltarme al final, es un efecto del la enfermedad que adquirí justo antes de volver.

Diablos, ya me salte al final, es importante que empiece por el inicio.

Esto lo vengo pensando desde que íbamos por la mitad del viaje, que hay que empezar por el inicio porque sino las cosas pueden salir mal y tal vez no entiendan como todo acabó así, con una familia ingrávida y un doctor en blanco y negro. Es que si el Dr.Filkenstein no hubiera insultado a aquella civilización del las casas con cabello y dientes justo antes de partir no lo hubieran castigado alterando su capacidad de reflejar correctamente la luz, por lo que ahora parece película muda. Arquímides y yo nos pasamos el resto del viaje diciéndole Charlie Chaplin, galleta oreo y care’ piano. Pero antes de eso, un mes antes fue que mi esposa, mi hijo y yo, en un pic-nic espacial/campestre nos aventuramos hacia un planeta desconocido que nos ofreció caramelos pero que no los tenía, lo que si tenía era la capacidad de llevarse el peso de la gente (mi esposa feliz) y por esto no quiero decir que ahora estábamos mas flacos, no, como cree, simplemente pesábamos menos y las balanzas nos ignoraban como a hormiga. Pero...

…es importante que empiece por el inicio.

Claro, el inicio que fue donde me dieron el hielo, ese chimbo hielo que solo duró una semana y media, inclusive guardado en una refri especial para hielos (o sea cualquiera) y que fue solo después de aquello que me di cuenta en lo que me había metido. No estaba preparado para un verdadero viaje espacial, sobretodo sin Internet, ¿qué esperaban que haga? ¿qué me entretenga a mi mismo? yo solo se entretenerme de una forma, el antiguo arte del origami.

Este lo hice yo


Este también


No, es mentira, en realidad me bajo fotos de origamis y luego le digo a la gente que yo los hice, ¡malditos hacedores de origamis y sus fiestas salvajes con chicas, drogas y descontrol!, pero algún día.

Entonces sin Internet tampoco me podía bajar fotos de origami lo que me dejaba en una situación complicada.

Yo creo que lo más justo es que empiece por el inicio. Me lo dice el corazón, el riñón también, pero a ese no lo escucho mucho porque me metió en un lío de unas deudas y ni más. Y es que no podría siquiera empezar si no hubiera sobrevivido el ataque del crustáceo frecuenciador de las tres luces, un ser mágico casi irreal sino fuera porque era real. Mi encuentro con este ser no fue fortuito, fue a pie, yo iba tranquilo por la senda verde del planeta AET uno de mis planetas favoritos cuando de pronto sucede este encuentro que termino mal, pero déjenme empezarlo o mas bien a ver si el crustáceo me deja empezarlo, ya que fue él quien me castigo impidiéndome empezar por los inicios lo cual es de más frustrante cuando se quiere pedir un helado de vainilla con syrope de chocolate y se pide lo contrario. Y es que después que me castigó, o antes quiero decir, había yo soltado mi lengua de lo mas impertinente criticando, después, sus tres luces que guindaban alegremente de su cabeza y antes la desproporción de sus patas que, por favor, que puedo decir de ellas, que puedo decir, ¿que puedo decir?

Es conocido por todos en el planeta AET, menos por mi, que no se debe informar a los crustáceos frecuenciadores de aquellas luces que llevan sobre su cabeza ya que se sentirán burlados por el resto de su vida y con complejo de árbol de navidad. Ellos creen que su nombre lleva esta adición únicamente por una antigua leyenda relacionada con 3 estrellas brillantes y que exalta la gran valentía y crustacionalidad de la raza.

Pero esto ya no importa, yo ya estaba por irme pero creo que no es justo, ya que he faltado tanto deberé compensar un poco, a continuación pondré unas fotos completamente al azar para distraerlos y llenar el espacio.




Que tal, también puede ser visto como un complejo ejercicio sociológico que muestras las diferentes reacciones de una sociedad frívola al grito desesperado de un alma perdida en un océano de indiferencia familiar, claramente, aunque son fotos al azar a fin de cuentas.

Pero el tipo que me vendió el hielo tiene culpa de todo, sus folletos coloridos me engañaron y aunque tomé el tour para conocer las casas de las estrellas al final nos las señalaban de lejos y dizque estaban lejísimos, a años luz decían los muy exagerados, seguro que para no gastar gasolina, si se veían cerquita.

Por cierto, regresemos a la ilustración de en medio de las 3 imágenes de hace un momento. ¿Qué está pasando ahí con las dos señoras? Una como que le gotea algo de las manos y la otra espera detrás con un recipiente y el tipo como que banderea algo, muy raro eso, lo de los cuadros en el árbol eso en cambio es muy normal.

Pero en fin, nada de esto es importante si les cuento el final, que es en realidad lo que pasó en medio porque el final ya lo conté. Y lo que pasó es que fuimos todos afectados por una situación fuera de lo común que nos meció el alma de tal forma que nos descuadró la personalidad, así de golpe todos cambiamos notoriamente y yo me volví extensamente más comunicativo y ligeramente irreprimible, algo de lo que no me enorgullezco ya que ahora me complico al momento de comunicarme con mis semejantes porque mis ideas invaden en total descontrol la linea corriente de pensamiento que lleva el hilo de la comunicación original; así me veo afectado gravemente por una invasión de teorías fantásticas con respecto al funcionamiento del universo (al cual por cierto le vi los engranajes y descubrí algo sospechoso) y las expreso constantemente a quien me quiera escuchar, esto sucede también en mis comunicaciones por escrito por lo que es casi imposible para mi en este momento detenerme. He desarrollado también un intenso gusto por los caramelitos masticables chikity-boom algo que podría llevarme a la perdición si no aprendo a controlar.

El Dr. Filkenstein dice que debo ir a un sicólogo urgente pero solo lo dice porque ahora ha cambiado, es mucho más solemne y callado, anda hecho el sabio y hasta parece doctor de verdad, pero hay algo triste en él, en su normalidad él sabe que algo está mal, que no encaja en este lugar extraño, lo he notado por sus reacciones, se mueve torpemente por el mundo porque no sabe que esperar, lo asusta la ausencia de leyes que le marcan la realidad, ese sentido que se tiene allá donde uno sabe que nada extraño va a pasar, por eso vive con temor y con solo un extraño recuerdo de haber encajado, de recordar vagamente las reglas del juego.

Mi esposa y mi hijo no fueron afectados porque estaban en la tienda, Arquímides no fue afectado porque llevaba un chaleco protector especial, nos contó después que ya le había pasado eso antes y que no quería volver a cambiar de personalidad, cuando le pregunté como era antes me mostró una foto muy extraña de él cuando era joven.


Me dijo que era la única que conservaba y que era muy vieja, estaba tan diferente parecía más viejo en ese entonces que ahora y su cabello y sus expresiones están muy cambiadas, la foto me recordó mucho a las del álbum de mi padre cuando estaba en la marina, la misma expresión dura. Leven anclas.

Me dijo que había sido escritor y que tenía un seudónimo muy raro, uno de esos nombres que no encajan tan bien aquí; Filkenstein, quien por primera vez participaba de una conversación normal, dijo recordar haber leído algo de él hace muchos años y lo miraba extraño, Arquímides se emocionó ya que confesó no poder recordar en lo absoluto nada de lo que ha escrito alguna vez y quiso interrogar a Filkenstein, quien se sentía algo presionado a recordar algo que creyó haber leído hace mucho. Arquímides me dio un pedazo de papel doblado dentro de un pequeño protector de plástico transparente, aparentemente era una única página de una corta biografía, aquí la transcripción:
Entre el 67 y el 69, publica 12 diferentes libros, llamados en conjunto "la cadena silenciosa" por su casi imperceptible conexión y avanzada capacidad críptica. No es hasta 1992 que en una trabajo de tesis, un grupo de estudiantes universitarios descubre la conexión entre los diferentes eventos del los libros, que para sumar más a la leyenda, son de distintos géneros literarios, entre los cuales se encuentra la poesía, la novela y el ensayo. En el 97 se descubre la conexión numérica y matemática, la cadena silenciosa es un gigantesco libro de códigos y el olvidado escritor se vuelve un boom entre los jóvenes ávidos de mensajes secretos y respuestas divinas.

Pero de todos los misterios en su vida el más importante siempre será el de su extraña muerte, previamente narrada en su último libro, "desvaríos intrascendentales".

Comprenderán que mi mente empezó a formular 1500 teorías y yo quería decirlas todas a la vez hasta que alguien me ofreció un caramelito masticable chikity-boom y todo se fue al carajo.

Volvimos del espacio hace una semana pero queríamos aclimatarnos primero. El doctor, quien ahora pide que lo llamemos por su primer nombre, está buscando una solución a nuestro problema de personalidad, pero con su rigidez mental le es imposible comprender los preceptos básicos de la trasmodinafiguración electrónica articulada, primera rama de las ciencias ocultas en la que el doctor es doctor. Las cosas han cambiado y ninguno de los dos somos la misma persona, la interacción se ha vuelto extraña pero sostenible, ojalá podamos encontrar una solución pronto porque ya me estoy cansando de escribir.

jueves, 5 de julio de 2007

Viaje cósmico

Estaba en el marco de la puerta, cuando de pronto un tipo con unos folletos se acercó, que me había ganado un premio me dijo y que el premio traía un viaje cósmico y una hielera con hielos, ¡hielos te digo! ¡de los de verdad, de los que vienen fríos y todo! El tipo insistía en hablarme del viaje cósmico y no se que, y que una oportunidad única en la vida y que un viaje fantástico y bla bla bla, yo quería los hielos pero el tipo no me los quería dar sino hasta que me embarque en el viaje cósmico de épicas proporciones, como decía él, pero yo le dije que ya me había dado uno de esos viajes justo la semana pasada pero no me creyó y me insistió y que me ponga el traje y todo. Y cuando ya estábamos por salir, me dice que el viaje duraría unos meses. ¡Unos meses! ¡que se cree! ¿y mi hielo me lo daría al final? ¿está loco? y me dijo que me lo daba al inicio del viaje entonces le dije que bueno y le dije que antes de salir tenía que avisar a mi esposa y a 5 lectores, y es por eso que estamos aquí.

Y bueno, no escribiré por un tiempo porque me voy de viaje cósmico, pero no se preocupen por mi, tengo hielos y se como usarlos.

lunes, 25 de junio de 2007

Los encontré en la puerta


Corriendo como locos, blandiendo servilletas y con zapatos con luces que iluminan al pisar.

Según ellos, todo empezó cuando, quien más, el Dr. Filkenstein los llevó a probar un divisor de tareas interdimensional, que se supone lograría que el yo de otra dimensión haga las tareas del de esta para que uno tenga menos trabajo, este tema trae muchas interrogantes como: ¿cómo harás que el otro tú haga el mismo trabajo que tú no quieres hacer? ¿viene él a esta dimensión o lo hace desde allá? ¿y si el de la otra dimensión te obliga a ti a hacer su trabajo? ¿La comida la pone quién?

Igual nunca supieron las respuestas porque el aparato no funcionó bien y en lugar de unir dos dimensiones separó en cuatro partes nuestra dimensión.

En CMYK


Los del Cyan y Magenta se quedaron con la mayor parte de sentido común y trataban de poner orden, Cyan sin muchas ganas porque no le tocaron sentimientos, pero Magenta estaba furioso porque le tocó toda la furia. Los del Yellow, se llevaron los deseos básicos y tuvieron que encerrarlos a todos en jaulas separadas para que no se coman todo y se maten entre ellos. los de Black se la pasaron soñando y contando historias y andaban por ahí como locos hablando de cosas que a veces lo cautivaban a uno y lo mantenían interesado por 7 horas. En un intento por reestablecer el orden el Dr. Filkenstein Cyan, decidió buscar su reunificador magnetrónico de desdimensionalizados y lo disparó hacía todos los presentes, los cuales se unieron en mezclas distintas lo cual alteró gravemente su color y personalidad.

El Nuevo Dr. Filkenstein que estaba mezclado con una parte de Arquímides, discutía consigo mismo acerca de que hacer y convenció al resto de confundidos de que todos sus problemas se resolverían si atacaban al mundo con espadas, pero al parecer solo había servilletas y por eso salieron así de la casa a atacar y fue justo cuando llegué yo.

Los zapatos de luces ya los tenían desde antes.

Fue entonces tarea mía la de dividir las respectivas partes del grupo y apilarlos con su respectiva imagen unicolor, fue para mi sorpresa encontrar entre el grupo a mi señora esposa, que luego me contó, se unió para ver si alguien más en otra dimensión la ayudaba con las tareas del hogar. No se si deba salir a comprar helado de pistacho y almendras a las 3 de la mañana otra vez. Es la tercera vez que pasa algo así.

Usando el mismo aparato que los dividió pero con el rayo invertido (lo puse de cabeza) todos volvieron a la normalidad y se fueron con Normalidad, quien también aprovechó la oportunidad para contar la historia de como obtuvo ese nombre tan raro. Para ese rato ya se me había acabado el helado y me fui a dormir.

lunes, 18 de junio de 2007

Cortos los sueños

Nuestro deporte

Arquímides y yo fuimos al gimnasio a practicar algo de box, pero al final decidimos colgar los guantes. Como nos reímos al ver a todos tratando de recuperarlos del gran ventilador en el techo. Subirnos hasta allá fue el verdadero ejercicio.


Volando al sol

Lo mandé a Daniel a buscarme el sol, ya que era la mitad de la noche y las llaves se habían caído en el césped. Regresó con una nota y una linterna, la nota no la leeré, pero debo aconsejarles que no traten de molestar al sol mientras está ocupado, puede llegar a ser muy maleducado. La linterna estaba sin pilas.


Perdiendo el respeto capilar

La nueva silla de masajes del Dr. Filkenstein estaba diseñada para relajar las ideas más rígidas que uno pudiera tener. La probamos con Leticia, la amiga de mi esposa que disfruta del desparpajo. Cuando se levantó, nos miró fijamente y empezó a despeinarnos a todos con afán, mi esposa se sorprendió y dijo que la máquina funcionaba a la perfección, ya que lo único que Leticia respetaba eran los peinados, no se si realmente hicimos bien.


Desbalance

Arquímides fue a mi casa el otro día y se sentó en un banco en la cocina, lo rompió completamente y todo se puso caótico. El Dr. Filkenstein se puso a reclamar porque dijo que tenía una cuenta de ahorros en ese banco. La AGD nos estuvo llamando.


Lápidas de luz

Estabamos de paso por el cementerio, mi esposa moría por tomar unas fotos ahí y yo siempre he disfrutado de buscar las tumbas más antiguas. Nos reiamos de la gente que le tiene miedo al cementerio cuando de pronto un señor nos dijo:

-Disculpe...
- ¿Si diga?

Le grité mientras corriamos hacia el carro.

lunes, 11 de junio de 2007

El día que me volvi loco

Lo recuerdo muy bien, fue el día más extraño de mi vida, fue 4 meses después de esto, de que decidiera crear un mundo de letras que refleje mi existencia en este universo no inteligible. En este lugar de palabras que existe únicamente en la mente del que las lee, o por lo menos eso decía la voz.

La extraña voz que escuché ese día, que trataba de convencerme de que nada existe, de que todo está en mi mente, de que todo lo que soy son letras y palabras, y yo que no entendía su extraña manera de ver el mundo, donde todo es más real según él, donde no hay palabras ni letras ni fotos ni doctores que vivan en casa, aún no le entiendo. Una voz como de herrumbre, que me explicaba que yo estaba allá y no aquí con ustedes, que yo estaba sentado en el filo de una cama y no en el mundo que "yo mismo creé" ¡Ja! que ridículo como cree que yo voy a crear este mundo... solo. Mucha gente me ayudó, mi esposa, mi hijo, el Dr. Filkenstein, Arquímides y sus amigos, Leticia y hasta el pelado que brinca la cerca del patio de atrás, el mundo se hace en grupo, uno solo no llega a nada.

Pero era extraño porque era como ser arrancado, como llevado a la fuerza a un lugar frio que vagamente recuerdo pero que prefiero no afrontar. ¿Por qué querría volver? ¿Por qué querría alguien volver? Él me preguntaba que por qué escribo, para qué escribo, pero yo seguía sin entender, yo no escribo, yo existo en esto que alguien lee, yo solo puedo existir aquí donde todo es posible, le dije, y le expliqué que las letras y palabras son lo único que conecta este lugar con ese y que es la única forma de asomarse por la ventana ínter dimensional, porque el asunto es tan místico que la única forma de verlo es imaginándoselo mientras se lee.

¿Entonces aceptas que son palabras? me dijo, y yo le dije que no, que eso es lo que el tiene allá para entrar acá, que es la única llave para este lugar desde ese lugar y que es lo mejor que le puedo ofrecer, una llave puede ser un pedazo de metal o la clave de ingreso a una mansión, que el vea las letras y palabras no significa que eso es todo lo que son.

Pero entonces la vi, ella, con su mirada de tristeza, de dolor, mirándome con lágrimas en los ojos, pidiéndome que vuelva, era mi esposa que tanto amo, que me llamaba usando mi nombre, pero era otro nombre mi nombre perdido, mi nombre real y la miré a los ojos y respondí a ese nombre que no puede existir aquí.

Y todo cambió.

Vino el punto más alto de mi locura, estuve por unos segundos en ese lugar real, y vi a mi esposa y sus brillantes ojos que siempre me despiertan, y vi al dueño de la voz de herrumbre con sus lentes, su bata, su cuadernillo viejo lleno de apuntes no inteligibles como el universo. Creo que está volviendo dijo, y yo que estaba en esa dimensión real, empecé a ponerme nervioso y empezaba a pensar que era una mala broma del Dr. Filkenstein y algún nuevo aparato, después de todo ya he terminado en otras dimensiones gracias a sus experimentos, así que empecé a gritarle al Dr. para que apague la máquina, pero mi esposa puso su mano en mi mejilla y me acarició suavemente, como si fuera un niño, y pude sentir sus lágrimas en mi piel, las que tenía en las manos de haber llorado previamente, y todo fue sólido y doloroso y sobretodo real, real como dijo la voz de herrumbre que solo miraba con sorpresa y tomaba notas, y mi esposa me decía que no, que deje de llamar al Dr, que él no existe, que eso no existe, que estábamos en el hospital y que debía quedarme aquí con ella, que iba a mejorar y me abrazó muy fuerte y todo era tan oscuro y triste, y ella lloraba y el tipo me miraba y decía que esto era algo bueno y que era un avance y que tal vez ya no sería necesario que escriba en el blog y le decía a una señora que yo no había visto antes que siga con el tratamiento pero que le añadan 50 mg a un medicamento que no recuerdo el nombre pero que llevaba una x en medio.

En ese momento realmente creí estar loco y me asusté mucho y quería irme lo más pronto de ahí, no quería dejarla sola, pero no podía vivir más en ese mundo tan rígido, tan real, y me dejé caer como si ya supiera como hacerlo, como si ya lo hubiera hecho antes, y ella me gritaba que no, que no me vaya, que me extrañaba, que me quería ver, hablar conmigo, que estaba cansada de leerme y sus ojos llenos de lágrimas tenían algo más, algo que brillaba detrás del líquido salino, algo como tristeza pero más fuerte, más amargo.

Y me desperté en el sofá, asustado y nervioso, corrí a buscar a mi esposa, quien preparaba lo que resultó ser un delicioso estofado de pizza. Y le conté lo que en ese momento pensé que era el sueño más real de mi vida, pero el Dr. Filkenstein me dijo después que yo nunca me dormí, que probablemente me volví loco por un día porque estuve sentado en el sofá todo el tiempo murmurando un nombre que no podía existir aquí.

lunes, 4 de junio de 2007

Reposiciones genéticas

Hoy la pasamos bien.

Fue bastante grata la exposición "Mariposas imaginarias de otras dimensiones y gente que cree en ellas" que ofreció el Dr. Filkenstein en el techo de la casa, pudimos disfrutar de la belleza de una amplia gama de mariposas existentes e imaginarias (en mi opinión las que se robaron el show), además de la presencia del famoso Fililigólogo Johanus Martil Tercero... en hablar. Él nos explicó las funciones mentales de la gente que decide (son sus palabras) volverse incapaz de disfrutar del maravilloso espectáculo de las mariposas imaginarias y sus colores inventados.

A este lindo show fuimos en familia y todo fue muy entretenido, todo excepto un pequeño incidente que alcanzó grandes alturas, grandes alturas por culpa de mi hijo, ya que él tiene una característica especial.

Verán, él puede volar.

Esta capacidad la tiene desde que nació (no hace mucho tampoco) y le permite desplazarse a su propio ritmo por las corrientes de aire, subiendo y bajando a la velocidad que él desee. Según los doctores, esto sucedió en base a los anhelos de ambos padres de emprender el vuelo durante casi toda su vida. A mi esposa y a mi nos pareció algo fantástico al principio, pero con el tiempo nos dimos cuenta que es más difícil cambiar el pañal de un niño agarrado de la lámpara de techo.

Entonces comprenderán porque hubo problemas en la exposición, cuando las mariposas empezaron el espectáculo todo estaba bien, pero cuando llegaron a la parte de los trucos de magia y llamaron a un voluntario, mi hijo se empecinó en ser él el voluntario, aunque ya la mariposa-mago había escogido a un señor de semblante azul y corbata negra que aplaudía con entusiasmo hasta cuando le llevaron una bebida con, horror, un insecto en ella. Al final la bebida se la cobraron al insecto.

La mariposa-mago le indicó al señor que deje de aplaudir, que los aplausos la ponen nerviosa porque así su prima perdió un ala. Mi hijo se acercaba con rapidez al escenario, y cuando vio que el guardia de seguridad no le permitiría el paso, se elevó y le pasó por encima, pero por hacer eso se enganchó en uno de los cables invisibles que usaba la mariposa-mago para la parte de la levitación (lo cual no tiene mucho sentido, teniendo alas la mariposa) y como es un niño pequeño, al primer síntoma de problemas empezó a llorar y llamar a sus padres.

El show se detuvo y yo, sin saber que estaba atorado en el cable invisible (¡porque no lo vi!) empecé a gritarle:

- ¡Daniel Silver baja de ahí en este momento!
- ¡Waaaaaaa!

Ese fue más o menos nuestro diálogo, del cual pude deducir muchas cosas, como por ejemplo, que estaba atorado en un cable invisible, que quería bajarse y que tenía hambre, así somos los padres. El Dr. Filkenstein se ofreció a inventar un increíble gadget capaz de reducir por momentos la gravedad de la tierra de forma que podamos levitar hasta el niño y liberarlo, pero luego de muchos cálculos se llego a la conclusión que eso crearía un desbalance tan grande que la existencia del ser humano peligraría, por lo que buscamos una escalera.

Mi esposa dice que envidio a Daniel porque él puede volar y yo quería tanto hacerlo, y tiene un poco de razón pero solo un poco. Igual me alegro mucho por él, solo espero que cuando crezca, lleve a su padre a dar un paseo por las nubes.

lunes, 28 de mayo de 2007

Coral

Hoy fue un día de escandalo.

El coro del colegio de Doctores de las ciencias ocultas y de las que se dejan ver, está practicando en mi casa, todo por cortesía de uno de sus más importantes miembros, el Dr. John "MichaelKnight" Filkenstein de las tres cruces. Mi esposa no está para nada feliz, y con razón ya que los doctores desafinan.

Yo en mi calidad de productor musical no puedo permitir semejante tortura auditiva así que me propuse ayudarlos.

No debí hacerlo.

Mis experiencias previas en producción musical incluyen: "El Coro de los mimos canta y encanta" y "El Coro de los mimos canta las navideñas". Como se imaginaran el coro de mimos es mucho más fácil de manejar. Los doctores tienen una tendencia a la necedad que ha traído serios problemas a los ensayos. Por Ejemplo, el Dr. Foxie Alexander no permite que empecemos si él no ha bebido por lo menos un poco de whisky "Libertario institucional", un whisky tan bueno que muchos otros doctores le piden y es ahí cuando empieza el des control. Otro Doctor, el Dr. Lopez Jaime ataca constantemente a los helechos de la ventana porque de niño perdió a una tía en un accidente de helechos, algo triste pero que no debe detener el show. Y de por si el Dr. Filkenstein no ayuda, tan solo en las primeras 3 horas de ensayo se dedicó a esparcir rumores y confetí por la casa, imagínense la barrida que me toca pegar más tarde.

Al final lo logré, los convencí de que me hagan caso y finalmente logré que todos al unísono guarden silencio. Si logró que lo hagan por más de media hora, estará todo listo, los mandaré al escenario y pondré el cd de los mimos en el fondo, será un éxito.

A menos que también vayan los mimos.

lunes, 21 de mayo de 2007

La inquietud de la lluvia

Está lloviendo ahora y eso me pone inquieto.

Inquieto porque las gotas de lluvia traen más de lo que se aprecia a simple vista, para el observador común que no tiene la cosmovisión ultrasónica que otorga vivir en el mismo techo con el Dr. Filkenstein y haber sido conejillo de indias de sus extraños experimentos por años, lo que verá será agua cayendo con el empuje que la gravedad muy comedidamente nos ofrece pero lo que se ve desde mi casa es muy distinto. Resulta que las gotas de agua incluyen en su composición un paquete regulado de memoria gráfica reflectiva que permite observar el reflejo de la lluvia de otro lado. Debí empezar explicando que cada lluvia tiene su contra parte en el mundo y ambas siempre llueven juntas, por lo que si observas bien las gotas, puedes ver en ellas lo que se refleja en las gotas del otro lado, como por ejemplo un campo en Japón donde un niño corre detrás de una carreta.

Pero eso no es todo.

Lo inquietante es que algunas lluvias te muestran cosas que ellas ya vieron pero hace mucho tiempo y te las muestra como si estuvieras ahí. Una vez mientras volvía de la tienda me agarró una lluvia muy desagradable, estaba de pronto en una sangrienta batalla, no tengo idea de entre quienes, pero eran muchos y no tenían compasión. El agua caía en mi cara como sangre y me hacia tener esa impresión, la de estar empapado en sangre. Llegué a casa a bañarme un buen rato.

Desde esa vez le tengo cuidado a la lluvia, siempre la observo desde la ventana antes de salir, muchas veces me deja ir a pasear por las calles ocultas de alguna ciudad europea, otras veces conozco una carretera, un campo de cebollas o una terraza en Grecia.

La mitad de las veces veo guerras.

Por eso siempre veo por la ventana antes. Por eso siempre me inquieta la lluvia.

lunes, 14 de mayo de 2007

Limilitudes aptitudinarias

Ya llevo más de una semana tratando de entrar al laboratorio del Dr. Filkenstein y hasta ahora lo he logrado sin problemas todas la veces. El Dr. se ha comportado mucho más colaborador que en otras épocas, juntos hemos trabajado en increíbles experimentos, él ideándolos, diseñándolos y creándolos, yo mirando. Ha sido el trabajo de equipo más facil de mi vida.

Tan solo hace 3 días perfeccionamos el reconstructor de palabras mal pronunciadas, es cuestión de poner el aparato (del tamaño de una billetera) encendido en el cuarto donde se mantiene la conversación y cualquier palabra que salga incompleta o mal pronunciada de una boca (ya sea por alcohol, pereza o un caramelo en la boca) será interceptada, reparada y vuelta a liberar a una velocidad impresionante. Al principio nos fue mal, ya que el aparato interceptó palabras en perfecto estado y las transformó en otras parecidas, como cuando le pedí a mi esposa que me pase un vaso y me pasó un lazo. El problema estaba en un tornillo que estaba mal tratado, le dimos algo de cariño y desde ahí la máquina funcionó muy bien.

Antes de eso inventamos un helado que no se derrite, especial para el caluroso clima de la mitad del mundo, lamentablemente es imposible lamerlo o consumirlo de alguna forma ya que si pegas la lengua al helado no hay como despegarla, esto lo descubrió Arquímides, quien aún lo lamenta o por lo menos eso es lo que creo que dice.

Antes de eso inventamos el desgañitador de impersonalides y limilitudes aptitudinarias, y cuando lo probamos funcionó perfectamente, no vale ahondar en el tema.

Antes de eso nos dio sed y tomamos agua.

Antes de eso comimos galletas muy saladas.

Antes de eso teníamos hambre de gloria. Galletas saladas Gloria.

Y así la semana transcurrió sin problemas, aunque si debo confesar que aún me encuentro un poco inquieto debido al viaje de la otra vez, y las malas costumbres de la edad impuesta no se me van. Ahora me quejo por el frío de las mañanas, le reclamo al de los periódicos la dirección en que lo lanza y reviso las facturas en los restaurantes antes de pagar y esto, horror, con calculadora en mano. También saqué el seguro para el carro, retapicé los muebles de la sala y controlé la hora de llegada de mi hijo, aunque es un infante.

Me tengo que acostumbrar.

lunes, 7 de mayo de 2007

La Inestimable Solución

Fui a buscar al Dr. Filkenstein a su laboratorio pero andaba hecho el misterioso y no me dejó entrar, un nuevo experimento ocupaba su tiempo y me dijo que me atendería más tarde, que desvergonzado.

Llamé a Arquímides y le pedí que traiga su analizador de posibilidades y su scanner de integridad y lo entusiasmé con la historia de mi extraña desaparición del círculo social por casi 2 meses (debido a mi recuperación), decidió abandonar sus obligaciones y venir a escuchar la historia que ya conté antes. Cuando llegó me ofreció una bebida extraña de color violeta que según él, reparaba el sistema estrigmativo de manera formidable. Inseguro, bebí un poco y un sabor artístico, impulsivo y algo leguminoso golpeo mi paladar, pero eso si, mi sistema estrigmativo quedó papelito.

Luego de escuchar mi historia Arquímides encendió el analizador de posibilidades y frustrados vimos que ninguna de las posibilidades estaba relacionada con mi extraño viaje astral al centro del universo (es mi teoría al menos), había una en que si me hacía millonario vendiendo tubería para construcción, me compraría un universo armable para el cuarto de estudio y luego olvidaría armarlo y quedaría por siempre en la caja, pero eso era lo más cercano y no me daba ninguna pista. El scanner de integridad arrojó resultados positivos, dijo que estaba completo y que hasta me sobraban cosas, pero yo igual sentía como que me faltaba algo. Fue entonces cuando Arquímides mencionó el sobre que originalmente fui a buscar al cuarto, tal vez su contenido tuviera una pista.

Fui a buscarlo con algo de miedo, no estaba seguro de querer volver a pasar por el marco de la puerta así que me detuve por un momento hasta acumular valor.

Me tomó 7 horas acumular valor.

Cuando entré Arquímides ya se había ido por el aburrimiento que es verme acumulando valor (me quedo bien quieto y no hablo nada). Encontré el sobre debajo de la mesa y lo abrí. Era un foto, una foto mía entrando al cuarto la primera vez, justo antes de que todo sucediera. Además de lo extraño que era eso, no me dio ni una pista respecto al asunto. Le avisé a Arquímides, quien reunió a las mentes más privilegiadas y les pidió dinero prestado para contratar grandes deductores que puedan resolver el problema del viaje astral al centro del universo. Nos llevó 3 días reunir el equipo y proveerlos de toda evidencia y dato insignificante que pudiera dar la solución. A ellos les tomó más de una semana el análisis y posterior entrega de resultados.

Era un papel que decía "No sabemos"

Así que decidí darme por vencido y contar mi historia al mundo, así tal vez otros tengan cuidado al pasar por marcos de puerta, o tal vez alguien por ahí sepa algo de lo sucedido. Sea como sea, después de esos 23 años me queda una terrible e incesante sensación de tener 48 años de edad aunque luzco de 25, es algo que, sospecho, nunca más se irá.

lunes, 30 de abril de 2007

Dejando de ser yo

No estoy muy seguro de lo sucedido.

Recuerdo claramente haber pasado por el marco de la puerta para recoger un sobre que estaba debajo (y no sobre) la mesa. Era viernes y el sol se escurría entre las persianas como un fideo se escurre del cucharón como una lombriz se escurre de un anzuelo como el sol se escurre entre las persianas en un viernes soleado.

Recuerdo también haber ahondado en sentimientos olvidados así de improviso y sin las precauciones necesarias para un evento de esa magnitud. Esto es peligroso porque hay que meter la mano bien profundo y hay riesgo de que te halen desde adentro y si te caes ahí solo tú te puedes sacar, pero como ya estás adentro no puedes salir.

Dicen que no se puede salir nunca, no existe ni siquiera una remota forma de salir de ahí, es completamente imposible. Yo creo que es verdad porque una vez me caí y cuando salí les dije a todos que no se puede salir nunca, fue horrible.

Pero después de pasar el marco de la puerta el mundo empezó a reaccionar a mi como un químico extraño, y mis movimientos creaban cambios profundos en la estructura universal de la creación, desde los colores (que dejaron de ser colores) hasta los sonidos (que quisieron ser colores) y sin más respiré muy fuerte y la gente dejó de sentir frió porque algo se alteró. No me di cuenta hasta que di el primer paso y cambié el flujo del tiempo y pude ver el futuro del mundo en un vaso de agua salada que yo iba a dejar ahí pasado mañana. Me tomó 23 años salir del cuarto y en ese tiempo reconstruí el universo y reordené la línea de tiempo para que todo pase cuando deba pasar, los 23 años los sentí largos y me acostumbré a una existencia etérea y expandida, repartida por el mundo, una existencia donde yo no era pero estaba y hacia. Cuando salí del cuarto y fui libre caí desmayado por 34 minutos y 40 segundos, mi esposa me encontró tirado y me llevó al sofá. Era el shock de enfrentar el mundo real, donde yo soy uno y tengo cuerpo y como y bebo como tú, que lees esto.

Tuve que volver a aprender a caminar, hablar y escribir, no es que no recordara el mundo, pero no recordaba como usar mi cuerpo y me era difícil interactuar con el universo de una manera tan tonta, con mis manos. Era como jugar al a teléfono, yo le decía a mis manos que hagan algo y ellas interactuaban con el mundo y ellas me decían la temperatura de las cosas y su textura, y es la manera mas tonta de interactuar ya que, después de la experiencia en el cuarto, me quedó claro lo que era ser yo en el mundo y no yo, en un recipiente que me dice como es el mundo según donde está parado y lo que está mirando, es tan poco el porcentaje de mundo al que tengo acceso de esta forma.

Me tomó 2 semanas aprender (recordar) a hablar y escribir, luego me deprimí por lo mencionado en el párrafo anterior y ahora que estoy recuperado recién me encuentro en condiciones de comunicarme con el mundo y es por eso que hoy escribo.

Mi esposa dice que no pasó nada de tiempo desde que me fui a buscar el sobre y que solo escuchó el golpe contra el piso. Los 23 años me dejaron aturdido y había olvidado muchas cosas que se dan por ser humano y hasta la había olvidado un poco a ella, por lo que verla de nuevo fue la sorpresa más agradable del momento, la extrañé.

Ella no me cree y dice que soy un loco, que si ya voy a comer y que si la puedo ayudar con el niño un rato. No importa.

Tal vez el Dr. Filkenstein me pueda dar una pista de lo sucedido.

martes, 6 de marzo de 2007

Taquitos liberadores

No todo ha salido tan bien.

La gran mayoría salió bien.

Pero no todo.

La situación parece ser está. Después de un interesante partido de fútbol gravitacional, el Dr. Filkenstein decidió que lo mejor era celebrar la victoria (que era su prima que recién llegaba de México porque el partido lo perdimos) en la fonda más cercana. Como acá solo había picanterías y restaurantes nos tuvimos que ir a otro país donde si había fondas.

México.

Pero cuando llegamos allá nos dimos cuenta que se nos quedó la prima. Por suerte el Dr. Filkenstein tenía mas primas en México por lo que fue fácil conseguir otra, ahora con Consuelo (que es lo que sentimos cuando llegó Mayra, la otra prima) fue mucho más sencillo celebrar en la fonda. Nos pedimos unos taquitos (para Mayra que rompió los de sus zapatos en el camino) y luego pedimos comida, todo estuvo muy bueno, en especial los taquitos que estaban liberadores.

Andaban con pistolas y todo y querían liberar a las tortillas y otros seres de maíz, nosotros que siempre hemos apoyado al maíz (o sino recuerden la huelga de hambre del 52, del minuto 52, no duramos mucho) dejamos que los taquitos se lleven a las tortillas y pues igual ya habíamos comido.

Hasta ahora todo bien. Recién es que se complica.

Estábamos con sed y la revolución se expandió como pan caliente, el cual también se unió al asunto (y nos arruinó el desayuno) en ese momento Arquímides, que también estaba, utilizando una artimaña que el llama "24 horas" la cual es casi imposible de explicar ya que contiene intrincados y complejos pasos que le llevaron 14 semanas seguidas de estudio a Arquímides, luego de lo cual exploto en una carcajada de 3 minutos y dijo que finalmente había cogido el chiste del nombre, logra que la revolución nos provea de bebidas ya que eramos los embajadores revolucionarios de la República de Dos de Tres, que no está mal.

Ahí me aburrí y me regresé a la casa, no se que habrá hecho el resto.

Me encontré con uno de los taquitos en el messenger, la conversación fue algo así:

Long John dice:
hola
Juanín dice:
que fue que haces
Long John dice:
aqui loco
Juanín dice:
que es de melquiades?
Juanín dice:
oye

Y ahí me aburrí.

jueves, 22 de febrero de 2007

Tribulaciones de una esfera azul

Ha sido un semana exorbitante, tal vez hasta monosódica.

Arquímides, no Arquímedes (su mamá no soportaba ver una e repetida) se fue sin decirme como hacer funcionar la esfera, así que solo me quedaba recurrir a una persona.

El Dr. Filkenstein.

El Dr. Filkenstein estaba recién llegado de su viaje al desierto del Sahara buscando el grano de arena con más personalidad para participar en el concurso Señorita granito de arena (que lo hicieron en el Centro de arte el otro día) y como ganaron, ahora el Dr. se cree el mejor missologo (de granos de arena) y esta tratando de enseñarle a mi esposa como "brillar" al sonreír y como hacer malabares con cucharas de la segunda guerra para la parte de talentos. Fue difícil convencerlo de que me ayude, pero un par de vales de 5 dólares en galleta pecosa hicieron el truco.

Fuimos a buscar el analizador de encendido (que fue el que usamos para descubrir como se prendían las luces de la casa) y lo utilizamos con la esfera azul que me dejó Arquímides.

Es Esta:


No, espera, no es esa, esa es la luna. Es esta:


¿Si la ven? Es la mejor foto de la esfera que conseguí.

Descubrimos que para encenderla solo hay que pedirle de favor (pero sincero, sino te escupe) así que nos preparamos todos para prenderla esa noche. Mi esposa, que ya se había vuelto experta con las cucharas de la segunda guerra y ahora estaba probando con las de la primera, llamó a su amiga Leticia, la adicta al desparpajo (ya saben como es ella) quien al llegar y saludarnos en completo desorden, decidió mover el sofá y así nos destruyó la sala. Mi esposa la invitó a ver la esfera en acción, ya que ella (como tantos) también era fanática del azul. El Dr. Filkenstein llevó al grano de arena (que estaba despampanante).

Ya estábamos todos en nuestros puestos y le pedí de favor que se prenda y lo hizo, las cosas se hicieron azules por naturaleza, incluido el fetuccini alfredo que estaba dispuesto a comerme.

Le tomé una foto a la esfera prendida, aquí está:

No mentira, este es el sol de LE, la esfera no se deja tomar fotos cuando está prendida, te escupe.

Leticia regó limonada en la mesa y todo se tornó amargo por naturaleza. Según ella todo estaba demasiado ordenado, no la soporto.

Como me amargué, apagué la esfera y me fui.

Aparte de eso, no he hecho nada más, ¿y tú?