martes, 4 de diciembre de 2007

Magnífico Improbable I

En una sola palabra: Caos

Es la única forma de describir una de las más grandes celebraciones realizadas en la historia de la humanidad, un evento que marcó un antes y después en la evolución del ser humano porque el impacto que tuvo en la psquis de los que ahí estuvieron es tal que no solo esas personas no volverán a ser las mismas sino que sus hijos y los hijos de sus hijos no serán lo que debieron ser. Estamos hablando de un despilfarro de vida, una exageración de felicidad, una explicación de lo inexplicable de forma que todos lo puedan entender. Esté fue uno de esos eventos que tienen sus propios libros de historia, que wikipedia les dedica 2 páginas porque no entra todo, que el mundo entero evita hablar de ello porque es tan importante que no es necesario decirlo para saber su impacto.

Fue el cumpleaños del Dr. Filkenstein.

Siempre hay un gil, y parece que en este lugar soy yo, ya que terminé poniendo mi casa para el evento que según el Dr. sería algo breve, fugaz, efervescente y con un twist de limón, pero ni breve, ni con limón.

Arquímides se había aliado con el Dr. por primera vez desde que somos amigos, para construir uno de los aparatos más complejos que han exisistido en la historia de la humanidad. El desestablizador histriónico de impulsaciones rítmicas newtonianas de máximo alcance lineal con retromanías leatónicas minúsculas de tamaño B y lado F anexo al retroactivador pulsático mitomaniático de retrasos varisimilitudicos armónicos de onda larga y tendida con luces ultraviolentas y poder de seducción envidiable. Su objetivo era tan complejo, que se me acaban las palabras explicando pero lo que sí les puedo decir es que era bueno en lo que hacia.

Fue una sensación extraña el ver a esos dos trabajando juntos, ya que como yo no soy un doctor en Ciencia Ficción como el Dr. Filkenstein ni un astromaniólogo como Arquímides no pude participar para nada en la creación del invento excepto un poco en el nombre y ellos, felices, añadían y restaban piezas por todos lados y con solo mirarse ya sabían la razón del cambio.

Las invitaciones fueron enviadas con 3 semanas de anticipación, a las personas que viven a 3 semanas de aquí, al resto los llamamos. La casa estuvo llena en cuestión de minutos lo que asustó tanto a Daniel, que de un jalón se elevó hasta la terraza llevándose a su madre consigo porque la pobre no alcanzó a soltarlo a tiempo, una vez más fuimos a buscar la escalera, esta vez con gritos motivadores de parte de mi esposa.

Contratamos 322 meseros que se encargaron de que todos los invitados se encuentren bien, tenían mapas y todo. La comida, los cocteles y toda clase de consumibles fueron contratados luego de hacer pruebas exageradas e innecesarias entre 14 diferentes empresas de catering y por supuesto, escoger la primera.

De pronto algo explotó.

5 comentarios:

Blue Meanie dijo...

Dios mío!!! qué EXPLOTO?????
y por que no fui invitado? el Dr. es un alucinado que se olvida de sus comensales celebres, o talvez porque conmigo iban a tener que contratar unos 10 meseros mas?
ah, por cierto, de una vez vas poniendo un ascensor que baje desde la terraza, porque sino ese muchacho te va a tener de aqui para allá con la escalera ;)

Blue Meanie dijo...

ah me olvidaba, cuando entonces me dejas darle una prueba a ese mega-invento? paténtalo de una vez también, porque con tanto vivo por internut, hasta por el nombre te lo piratean!!! jaja

Long John Silver dijo...

Si fuiste invitado, no puedo creer que no recuerdes nada!

Oh no, espera, recuerdo que despues de tu 5to ponche azul brillante decidiste subir a la máquina de sueños inconclusos y aplastate el boton rojo (el que el doc dijo que no aplastes) de pronto por eso no recuerdas nada.

Long John Silver dijo...

de seguro no recuerdas el incidente de las tijeras y el piano tampoco supongo. Que conveniente.

Daniela dijo...

¿Cuándo podré saber que explotó?? Oh por Dios!

El cumpleaños del doctor debería ser feriado...