viernes, 4 de enero de 2008

La Navidad del Dr. Filkenstein

Según el Dr. Filkenstein lo mejor que le pudo haber pasado por navidad, fue conocer a la rubia de medias cortas. Un tórrido romance se inició la noche de su cumpleaños y por lo que veo no va a terminar. El Dr. ha estado llevando a Estella, la rubia de medias cortas, a probar todos sus inventos, todos los que funcionan claro, el resto los escondió en el closet. Anoche los vi metiéndose a un portal del tiempo, que luego supe consistía en un viaje por los momentos más románticos de la historia, cualquiera que esos sean. También supe que utilizaron la máquina de sueños inconclusos, algo que me pareció una buena movida de parte del Dr. para conquistar a Estella.

Por mi parte estas últimas festividades han sido superadas con éxito. Reduje la inversión económica en regalos por un margen amplio lo que me permitió invertir en otras obras para mi beneficio como ropa, libros y por supuesto helados. La gestión ha sido muy buena, tengo ahorros algo que nunca había logrado tener después de navidad, el pueblo está complacido con mi trabajo, voy para la reelección.

El fin de año, por primera vez en 10 años lo pude pasar en Guayaquil. Fue agradable dormir a la una sin estar aguantando fiesta ajena hasta las 4 a.m. y el bullicio que llegaba a ser el malecón de Salinas a esa hora. El Dr. Filkenstein si fue a Salinas porque Estella lo esperaba allá, es la primera vez desde que el Dr. Filkenstein llegó a mi casa, que pasa una festividad lejos de nosotros. ¿Será que Estella logrará lo que una orden de evacuación y 14 policías no lograron?

Arquímides dice que esta situación podría afectarme un poco, que es normal y que él pasó lo mismo cuando su científico loco se fue, ya que son como parte de uno los científicos. Yo realmente no se si me afecte, sin el Dr. Filkenstein muchas cosas mejorarían para mi. Semanalmente pago multas que ascienden a miles de dolares y luego descienden a dolares sueltos, recibo siete demandas diarias y varias amenazas de muerte, todo por los resultados inesperados de sus experimentos y su completa desconsideración hacia absolutamente toda la humanidad y la vida en general.

Al final Estella le regaló en navidad un XBOX 360 al Dr. Filkenstein, algo que me hace sospechar de las motivaciones del Dr., tal vez sigue con ella para sacarle un control extra y unos cuantos juegos, después de todo la tecnología siempre ha sido la debilidad del Dr. o tal vez si sea amor, el asunto es que no es mi problema y sea como sea ambos obtuvimos lo que queríamos por navidad.

5 comentarios:

Daniela dijo...

A todo esto, me queda una interrogante, ¿qué tan cortas son las medias de la rubia?

azael dijo...

habla ahi, como tas, buenosagurios joven, se ven luces volatiles suficiente para elevar los globos infinitos que nos lleven a ya no buscar, sino a encontrar.
te espera una fuente de chocolate, ya la viste, no te hagas el loco...

|_Bonny_| dijo...

No sabía que el Dr. fuese un interesado.

Ojalá y sí sea amor...

m. dijo...

Qué perversos...

Di dijo...

helados, helados!!!