domingo, 26 de octubre de 2008

Sospechas, suposiciones y elucubraciones


En una operación sin precedentes, 5 operativos especiales de las fuerzas del ayer y hoy, ingresaron a mi casa en la mitad de la noche y se llevaron lo más valioso que tengo.

Y también al Dr. Filkenstein.

Aún no se cómo pude dejar sobre la mesa, aquello que tanto amo y aprecio. Dejarlo abandonado y sin protección, algo que yo nunca haría, pero hice.

¿O no?

Después de todo, estoy seguro que no sería tan descuidado y en cambio, no estoy seguro de haberlo dejado sobre la mesa y conociendo las cosas que el Dr. Filkenstein es capaz de inventar, no sería extraño que...

¡Nah!

¡Pero si! Él podría haber inventado algo que me hiciera más descuidado, más distraído, lo suficiente para dejar aquello que más valoro sobre la mesa. ¡Sí! Eso debe ser. O peor aún, lo que sea que inventó me hizo, aparte de ser descuidado, ¡olvidar que lo había dejado ahí! O tal vez yo no lo dejé ahí, pero la máquina me dio la sensación de que lo dejé sobre la mesa pero que no estaba tan seguro de haberlo dejado sobre la mesa y luego me hizo dudar de haber sido yo y sospechar de una máquina ¡sí! eso debe ser.

¿Pero porque haría el Dr. una máquina que me hiciera sospechar de que usó una máquina?

¡Ah! Por reconocimiento, el ego del Dr. es gigantesco y no podría vivir tranquilo sabiendo que nadie notó uno de sus inventos en funcionamiento. Definitivamente.

Tal vez hasta las ventanas rotas, los gritos en la noche, los forcejeos, las suplicas de libertad, tal vez todo eso es parte del efecto de la máquina en mi memoria. Ah no, pero eso fue antes de que llegaran los soldados, eso fue tratando de hacer dormir a Daniel, no creo que sea efecto de la máquina, después de todo pasa todos los días.

¿Pero entonces donde está el Dr. Filkenstein?

Por lo general él espera a ver mi reacción al efecto del invento de turno, llama "retroalimentación" a mis ataques de rabia (o completa desconexión con el universo, dependiendo del aparato) y luego hace unos apuntes en aquella libretita que lleva a todas partes. Por lo general hace aquellos soniditos de "aja" y "uhm" mientras escribe, todos estos detalles nunca los había notado tanto como ahora, que no están.

¿Y aquello tan importante?

Creo que lo dejé en la mesa, o más bien, eso es lo que el Dr. quiere que crea. De pronto nunca estuvo en la mesa, o de pronto no busqué bien, de pronto se cayó por debajo de la mesa o de pronto nunca existió.

De pronto está en mi bolsillo. Buscaré.

No está, pero encontré una nota del Dr. Filkenstein, dice:

Máquina exacerbante de sospechas, suposiciones y elucubraciones innecesarias, prueba #1

Eso explica muchas cosas.

Pero... ¿y aquello tan importante?

4 comentarios:

|_Bonny_| dijo...

Buscalo en la refri. Allí es donde yo dejo las cosas más importantes...

Doc, tuvo exito!

Daniela dijo...

De pronto, suele pasar, que eso tam importante está muy protegido dentro de tu memoria donde no pueda perderde jamás.

Lyla Bokà dijo...

Mientras estés seguro de lo que pasó, no pasa nada...
suerte con los hombres del reloj... Yo estoy en el balcón... y te puedo veeer jrijiiii

anémona dijo...

Qué buena máquina.